El manager de los Dodgers de Los Ángeles, Dave Roberts, ha confirmado que Shohei Ohtani no lanzará hasta mayo, lo que deja algunas dudas en el aire. Todos sabemos que Ohtani es un talento excepcional, un fenómeno que puede conectar 50 jonrones, robar 50 bases y, en su mejor forma, ganar 20 partidos como lanzador. No hay otro jugador como él en las Grandes Ligas.
Pero esta situación plantea una pregunta clave: desde la perspectiva del equipo, ¿qué tan conveniente es permitirle seguir siendo un jugador de dos vías? Como dueño de una franquicia, la prioridad es la rentabilidad y el éxito a largo plazo. Ohtani, incluso lesionado, sigue vendiendo camisetas y generando ingresos, pero los fanáticos pagan boletos costosos esperando ver el espectáculo completo.
Riesgos de invertir en una estrella del baseball
El problema es el riesgo. Invertir millones en una superestrella que puede perderse juegos por lesión no es la mejor estrategia empresarial. Un propietario quiere a su jugador estrella en el campo la mayor cantidad de tiempo posible. De hecho, podría ser más rentable que Ohtani se enfoque solo en batear, reduciendo el peligro de lesiones y asegurando su presencia en cada juego.
Además, si Ohtani deja de lanzar, el MVP se vuelve una competencia más abierta, lo que le da más emoción a la liga. Sin su dominio absoluto en ambas facetas, otros jugadores tendrán más oportunidades de brillar, haciendo el negocio del béisbol más dinámico y atractivo.
Conclusión
Shohei Ohtani es un talento generacional, pero su dualidad conlleva riesgos. Los Dodgers podrían optar por proteger su inversión, limitándolo a una sola función para garantizar su disponibilidad y maximizar su impacto comercial. Aunque verlo lanzar y batear es un espectáculo inigualable, la realidad del negocio dicta que lo más importante es su presencia constante en el terreno. Al final del día, el béisbol es un deporte, pero también es un negocio, y cada decisión debe tomarse con la rentabilidad en mente.