La independencia de la República Dominicana, proclamada el 27 de febrero de 1844, necesitaba del reconocimiento internacional para consolidarse como nación soberana. Entre las primeras potencias en otorgar dicho reconocimiento, Gran Bretaña se destacó por ser la primera en hacerlo, mostrando un claro interés en la región y en el desarrollo del joven Estado dominicano.
El Interés de Gran Bretaña en la Región
Las grandes potencias de la época, como Gran Bretaña, Francia, España y Estados Unidos, tenían intereses geopolíticos en el Caribe. En 1849, el cónsul británico Sir Robert Hermann Schomburgk llegó a Santo Domingo con dos misiones principales. La primera era ayudar al gobierno dominicano a evitar que la península de Samaná, un enclave estratégico, se convirtiera en un protectorado de Estados Unidos, Francia o España. La segunda meta era reducir la influencia comercial de los Estados Unidos en la isla, favoreciendo los intereses británicos.
El Primer Tratado Comercial Dominicano
Como parte de su estrategia, Gran Bretaña no solo reconoció rápidamente la independencia dominicana, sino que también firmó el primer tratado comercial con la naciente nación el 6 de marzo de 1850. Este acuerdo permitió a Gran Bretaña controlar una gran parte del comercio exterior dominicano y, a cambio, proveer a la República Dominicana con maquinarias, medicinas, productos químicos y ropa, elementos clave para el desarrollo de su economía.
Schomburgk y su Papel en la Guerra contra Haití
Sir Robert Hermann Schomburgk no solo desempeñó un papel crucial en las relaciones comerciales, sino que también medió en el conflicto entre República Dominicana y Haití, que se extendió durante varios años tras la independencia. Su permanencia en el cargo hasta 1857 demuestra la importancia que Gran Bretaña le otorgaba a la estabilidad de la región y a la protección de sus intereses.
Inversión Británica en el Desarrollo Dominicano
El compromiso británico con el desarrollo dominicano no se limitó a los tratados comerciales y la diplomacia. A finales del siglo XIX, una empresa británica participó en la construcción de la primera línea de ferrocarril del país, que conectaba La Vega y Sánchez. Esta infraestructura fue clave para el transporte de bienes y para el crecimiento económico del país.
Reflexión sobreprimer país en reconocer independencia Dominicana
La influencia de Gran Bretaña en los primeros años de la República Dominicana fue determinante. Su reconocimiento temprano brindó legitimidad a la independencia, mientras que su apoyo económico y político ayudó a evitar la injerencia de otras potencias. Sin embargo, también es importante analizar cómo esta relación favoreció los intereses británicos sobre los dominicanos en ciertos aspectos. A pesar de ello, no cabe duda de que Gran Bretaña fue el primer aliado geopolítico clave para el país, desempeñando un rol fundamental en su consolidación como nación independiente.