Un ciudadano de Wisconsin que apoyó la candidatura de Donald Trump enfrenta ahora una dura realidad después de que su esposa, de origen peruano, fuera arrestada por agentes de inmigración.
Bradley Bartell y su esposa, Camila Muñoz, regresaban de su luna de miel en Puerto Rico cuando fueron interceptados en el aeropuerto por personal del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Muñoz, quien estaba en proceso de regularizar su estatus migratorio tras la expiración de su visado, fue detenida cuando un agente le preguntó si era ciudadana estadounidense. Al no contar con la documentación requerida, fue trasladada a un centro de detención en Luisiana, según informó USA Today.
Palabras de Bartell sobre deportación de su esposa
"Sabía que las políticas migratorias se habían endurecido, pero nunca imaginé que nos afectarían de esta manera", admitió Bartell, quien es ciudadano estadounidense.
La pareja, residente en Wisconsin Dells, confiaba en que al cumplir con sus obligaciones fiscales y carecer de antecedentes penales, el proceso de residencia de Muñoz transcurriría sin incidentes. Desde su llegada a Estados Unidos en 2019, ella había trabajado legalmente con un visado W-2 hasta su vencimiento.
"Ellos saben quién es ella y de dónde viene", expresó Bartell. "En lugar de detener a las personas sin razón, deberían enfocarse en revisar los antecedentes".
Bartell pasó días intentando localizar a su esposa antes de poder comunicarse con ella telefónicamente. "Me preocupa mucho su bienestar", confesó. "No debe ser fácil estar en una sala con cientos de personas, sin recursos ni información clara sobre su situación".
Los planes de la pareja arruinados
El dinero que habían ahorrado para comprar su primera vivienda ahora se destina a gastos legales. Bartell ha lanzado una campaña en GoFundMe con la meta de recaudar $30,000 para la defensa legal de su esposa y el pago de su fianza, que podría superar los $10,000.
USA Today también informó que ICE no ha emitido declaraciones sobre este caso en particular. Según las leyes migratorias de EE.UU., exceder la duración de un visado no se considera un delito penal, sino una infracción administrativa. A pesar de ello, el gobierno de Trump ha reforzado la persecución de inmigrantes indocumentados, tratándolos como criminales y endureciendo las medidas de deportación.
En algunos casos, personas casadas con ciudadanos estadounidenses pueden solicitar una "exención provisional de presencia ilegal" para evitar sanciones de reingreso, que pueden extenderse hasta por 10 años. Sin embargo, abogados y activistas advierten que cada vez más personas, independientemente de su estatus migratorio, están siendo objeto de medidas más estrictas.
"ICE está ampliando su campo de acción de una forma preocupante", afirmó Jesse Franzblau, analista del Centro Nacional de Justicia para los Inmigrantes (NIJC). "Ahora se están deteniendo a personas que antes ni siquiera eran consideradas prioridad para deportación".
En medio de este panorama, también se conocieron otros casos, como el de Rasha Alawieh, una médica especializada en nefrología, quien fue deportada al Líbano a pesar de que una orden judicial indicaba que debía permanecer en Massachusetts por 48 horas más. La creciente incertidumbre en torno a las políticas migratorias sigue afectando a innumerables familias en todo el país.